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ELADIA BLÁZQUEZ
Hija de madre andaluza y padre
de Salamanca. Mas gracia no pudo darle el destino. Ya a los ocho años cantaba
en Radio Argentina, cantaba canciones flamencas y criollas. Mas tarde entonó
y compuso boleros "Novelera", "Humo y alcohol", temas
folklóricos "Rio, rio", "Cuando el amor se va" y en 1960
se mete en el tango "Sin darme cuenta empecé a hablar de Buenos
Aires"..."Entonces comprendí que el tango podía hacer un poco más
de falta que otros géneros"
"El pueblo argentino está
madurando. Está en una búsqueda, en una necesidad de asumirse con todo; con
lo bueno, con lo tierno o con lo trágico que pueda tener. Yo estoy de algún
modo testimoniando una época casi sin salida, que a veces creo que es
verdaderamente apolcalíptica. Pero cada canción, por dura que sea, trata de
parar ese apocalipsis, de advertir y mostrar la cara, la cara del amor"
Cuando se le entregó el premio
"Prensario", en 1978, en sus considerandos se expresa: "La
compositora Eladia Blázquez ha sido capaz como nadie de plasmar la realidad
contemporánea en la música de Buenos Aires y la idea de los premios
especiales es testimoniar un homenaje a aquellas personalidades que hayan
realizado un positivo aporte al mundo del espectáculo y servir de aliciente a
quienes realizan tareas culturales de importancia, a veces sin el debido
reconocimiento por parte de los beneficiarios directos o indirectos de tales
esfuerzos"
"En Eladia Blázquez el
Verbo no se hace sexo, como en la mayor parte de sus congéneres, desde Safo a
Santa Teresa. La imagen del mundo que la rodeaba- y la rodea- encuentra en
ella a uno de sus más denodados artífices. Su sentimiento raudal dictó sus
más claras metáforas, afinó sus herramientas, moduló sus melodías.
Pienso para mí que escribir
tangos es un arte tan plausible y respetable como el de escribir novelas y
poemas que hay letras, como las de Eladia, en que la autora desnuda emociones,
reminiscencias, deslumbramientos, paisajes y persnajes urbanos, hombres y ex
hombres y heroinas barreras o celestiales arrasadas de amor"
"Por haberlo hecho se ha
convertido en la primera entre sus pares"
César Tiempo
"Buenos Aires es la única y primera Ciudad que padece de
necesidades.Necesidad de ser. De existir y sentirse. En su tan solicitada
piel-!totalidad de tiempo!-hay una muchacha que lo transita, lo padece, lo
vive y en ella se muere.
Es Eladia Blázquez, que tiene
todos los miedos que le dan su coraje, para reinventarla en canciones que
delatan cuánta es la amistad que mantiene con sus muros, sus calles, sus
esquinas y su luna.
Eladia-voz de responso
agridulce-conmueve hasta el domicilio del hueso cuando canta.
Porque Eladia !existe!, !es!
!Existe! Y de tan nuestra que es parece de otros.
Viene !Esta! Con su mensaje
tierno-sangre y piel-para delatarse mujer y tiempo de su Buenos Aires que se
inventa y lo crea y lo funda.
Ella-Eladia-Es Buenos Aires
Yo la envidio.
Julián Centeya
Crecida debajo de sus mechas rebeldes, Eladia Blázquez-así con sus dos zetas
y su mirada oscura- empieza a prontuariarse en este gran murmullo ciudadano
como una revelada manera de "cantar las cuarentas" a la poética
porteña, en un "tutte" cabrero, para tirarse a más y en juego de
hombres.
Pero calza polleras y está
esperando el ángelus en un portón de tiempos, enigmática y triste desde que
halló la hondura casi abismal del tango que tentaba en su calle
avellanédica, vaya a saber que bate melancólico y en esos contramanos con
que la vida te puede hacer "capote" para siempre"
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Allí está Eladia Blázquez, y
un asombroso duende se ha asomado a sus rotundos ojos melancólicos. Ella es
el tango mismo !A ver que pasa!...
Cátulo Castillo
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