JOSE
COLANGELO
"Hay
que mostrarle al mundo nuestro tango en un verdadero "Músic
Hall"
Hernán Volpe
José Colangelo se ha convertido, desde hace algunos años, en una figura
representativa del tango, no solo en nuestro país, sino en gran parte del
mundo donde lleva su show de tango que el mismo define como "Music
Hall". Sobre sus espaldas tiene el rótulo de director, pero no
olvida sus experiencias anteriores junto a notables personalidades del
tango como Julio Sosa, Leopoldo Federico, Aníbal Troilo y Susana Rinaldi.
Surgido como músico
profesional a finales de la década del 50 y consolidado como tal al
ingresar a la orquesta de Leopoldo Federico y Julio Sosa, Colangelo fue
adoptando una característica enérgica que lo distingue entre sus pares
pianistas.
Hace algunos meses
habíamos pactado con José Colangelo un reportaje que, por diversas
causas, se fue postergando, hasta que coincidimos una tarde y en su casa
del barrio de Flores mantuvimos la charla que José matizó con solos de
piano, demostrando su excelente predisposición para nuestra revista Club
de Tango.
Cómo surge en usted la
veta artística y la elección por el piano?
- Es una pregunta que me
obliga a rememorar etapas muy queridas. Fijate que próximamente voy a
cumplir 40 años con la música, ya que debute en 1958 en Radio
Splendid. La inclinación musical la traigo desde el vientre de mi
vieja, mi padre era bandoneonista y mi tío Salvador Colangelo llegó a
ser profesional tocando con Sureda y Di Basto. Por eso, a los seis
años, cuando pido estudiar piano, mis viejos con gran esfuerzo me
envían de inmediato. Tengo de esos tiempos los mejores recuerdos.
En 1961 se produce el gran acontecimiento para su carrera, cuéntenos
cómo se da.
- Antes de tener la
suerte de ser convocado por Leopoldo Federico para sumarme a la orquesta
que acompañaba a Sosa, debo mencionar mi paso por algunas orquestas que
fueron en ese momento muy importantes para mi formación profesional. No
puedo olvidar a Angel Genta, Angel Domínguez, Emilio Orlando, Lorenzo
Barbero, Juan de Dios Filiberto, Ricardo Malerba y Enrique Alessio.
- Luego en 1961 me
incorporo a la orquesta de Leopoldo y Julio y paso allí casi cuatro
años muy especiales e inolvidables.
Qué significó actuar con Julio Sosa?
- Mucho para mí. Era
estar con la figura más importante del tango en ese momento y, con una
orquesta que tocaba muy bien, inclusive arreglos de avanzada para la
época como los instrumentales Danzarín, Melancólico, Tango del ángel
y Adiós Nonino. Conocer mi país, Sosa me enseñó el interior de la
Argentina que yo ignoraba por completo y, además, disfrutar de Sosa y
sus interpretaciones que me conmueven hasta hoy.
Qué trato tenía con Julio Sosa?
- Hay varios aspectos:
fue un compañero ejemplar conmigo y con el resto de los músicos; como
"patrón" fue uno más y como persona no tenía grises: se lo
quería o se lo odiaba.
De Sosa a Troilo!
- Luego del fallecimiento
de Julio Sosa y de superar la consternación de todos los miembros de la
orquesta, Leopoldo Federico decide continuar con la orquesta y yo seguí
con él por algún tiempo. Hubo después otros compromisos hasta que en
1968 me llama Aníbal Troilo.
- Yo había hecho años
antes algunos cambios a Osvaldo Berlinghieri y el gordo Pichuco se
acordaba. Por eso, cuando se retiran de la orquesta Baffa y
Berlinghieri, el propio Pichuco pide a su representante que me ofreciera
el puesto.
Al igual que con Sosa otra etapa fundamental...
- Sin dudas fue
extraordinario. Troilo fue para mí un ídolo, el más grande de todos,
un tipo amplio, generoso, dadivoso y de una honestidad sublime.
Musicalmente fue un aprendizaje constante y además tuve la suerte de
grabar algunos discos –los últimos de su carrera-, actuar con su
cuarteto y llegar con la orquesta al Teatro Colón, quedando por fortuna
un video que lo testimonia.
- Quiero agregar que
Troilo me enseñó a conocer los personajes de Buenos Aires; Julio Sosa
me había enseñado el interior de mi país y, años después, la tana
Rinaldi me haría descubrir el mundo.
Cuando todavía se es un hombre joven y al mismo tiempo se ha transitado
tanto camino, cuáles son "todos los sueños" por concretar?
- Seguir estudiando y
proyectando en forma constante a favor del tango. Llevar al mundo el
tango actual en un show que reúna todos los elementos de un musical
internacional, con seriedad y absoluta dedicación.

Su mensaje y pensamiento final
- Quiero agradecer a todos aquellos que me
dieron a lo largo de mi vida la oportunidad de aprender y demostrar las
condiciones que uno tenía. Creo que ejerzo ese agradecimiento dando hoy
en mi orquesta las mismas posibilidades a los jóvenes músicos de nuestro
tango, intercalándolos con los ya experimentados. De esta forma el tango
tendrá eterna perdurabilidad.
Artículo publicado en la
Revista CLUB DE TANGO Nro. 37 julio-agosto 1999 |