Cierto o no, fue el mismo
Gardel quien en más de una oportunidad habló de su predilección por
la ópera y deslizó comentarios que dieron base al rico anecdotario
que comentamos.
En la foto que ilustra
estas páginas, no muy difundida, se lo ve a Gardel en compañía de
dos grandes artistas: el barítono uruguayo Víctor Damiani (con anteojos)
y el bajo polaco Adamo Didur.
Víctor Damiani
fue una de las grandes figuras de la lírica rioplatense. Era un artista
de relevante personalidad que realizó grandes temporadas tanto en
el teatro Colón como en el Coliseo, donde debutó cantando ‘Aída’.
Actuó en teatros de Roma y de Florencia y junto con el famoso tenor
español Miguel Fleta, recorrió España en una gira que fue todo un
suceso. También cumplió con el sueño de todo gran artista lírico:
cantó en la Scala de Milán donde debutó con la ópera ‘Siberia’ de
Giordano (autor de la ópera ‘Aurora’). Luego cantó ‘La traviata’ de
Verdi y ‘Lucía de Lammermoot’ de Donizetti bajo la batuta del gran
Arturo Tscanini. Damiani falleció en Cerro Colorado, población del
departamento de Florida -Uruguay- en el escenaio de un teatro al aire
libre. Tras haber cantado el aria de Gerard de la ópera ‘Andrea Chenier’
y cuando se dirigía a saludar a su acompañante, cayó víctima de un
ataque el 29 de enero de 1962.
Adamo Dibur
había nacido en Sanok, Polonia, el 24 de diciembre de 1874. Fue un
cantante que rompió con cierta tradición de los líricos polacos -que
solo interpretaban óperas de autores locales- e incursionó en el repertorio
de los grandes maestros del mundo. Debutó en 1894 en Río de Janeiro.
Pero sus años de esplendor fueron durante las temporadas que realizó
en el Teatro Vittorio Emanuele de Messina. En nuestro país cantó muchas
veces y en el Colón lo hizo en las temporadas de 1910, 1921, 1922
y 1928. Su arribo en 1921 estuvo precedido por un hecho ciertamente
insólito: después de actuar en Valparaíso, emprendió viaje hacia la
Argentina junto con el tenor Giovanni Martinelli, la mezzo soprano
Carolina Lázzari y el marido de ésta. Los cuatro cruzaron la cordillera
a lomo de burro!!!
Al programar la aventura
no contaba con el frío intenso de la región ni con los fuertes vientos,
por lo que la travesía se les hizo dramática. Luego de vadear arroyos
y ríos con el agua al cuello, llegaron a Bariloche sin equipaje y
de a pie. La noticia conmovió al ambiente lírico de entonces y la
Asociación Cultural de Bahía Blanca, acudió con su ayuda, brindándoles
asistencia y un gran homenaje. Didur falleció en Katowice el 7 de
enero de 1946.

La foto, muy posiblemente,
es del año 1928 cuando ocurrió la última presentación de Didur en
Buenos Aires. Se ve a un Gardel maduro y un tanto grueso todavía.
Es sabido que con Damiani mantuvo una estrecha amistad, pero la presencia
de Didur revela, acaso, que Gardel mantuvo inalterable su predilección
por la lírica aún cuando su fama como cantor de tangos, ya había traspuesto
las fronteras.
La fotografía me fue
obsequiada por el Dr.Horacio Sanguinetti, actual Secretario de Educación
del Gobierno de Buenos Aires y uno de los más importantes especialistas
del país en el género lírico.