Se
muriò el morocho y allà en mi barriada
los puntos
mas bravos maldiciendo estàn;
hay una tragedia
en cada mirada,
hay una amenaza
en cada ademàn.
Hay un nudo
enorme en cada garganta
y una incontenible
ganas de llorar.
Se muriò Carlitos,
la tragedia es tanta
que aterra
y espanta, cobarde y brutal.
Jilguerito
criollo, hermanito santo,
¿por què te
nos fuiste sin decir años?
Los puntos
màs bravos te han querido tanto...
Las pibas
màs lindas soñaban con vos...
Vos que eras
el hijo de todas las madres,
eras el amigo
más noble y más fiel.
¡Què triste
se queda sin vos Buenos Aires!....
¡Que Dios
te bendiga, Carlitos Gardel!
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