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$35.-

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El
tango en la sociedad porteña
Hugo
Lamas - Enrique Binda
Hay
libros y libros. "El tango en la sociedad porteña"
es uno de los que escapan en el tema tango a cualquier
encasillamiento. Se ocupan los autores (que son conocidos
coleccionistas de partituras, discos y confeccionadores de
discografías). Hugo Lamas y Enrique Binda, de una etapa
de la historia del género donde no existe bibliografía, o
sea de la época de 1880 a 1920. Lo primero que surge es una
labor historiográfica donde ponen al alcance del lector una
documentación verificable y contemporánea a los sucesos que
narra.
Hallaron registros hasta ahora
desconocidos, como son los lugares donde bailaban y cuántos
eran ellos -los autores han tratado de cuantificar el
fenómeno en todos los aspectos- cuáles eran los conjuntos
que interpretaban tangos, cuándo aparece el tango en el disco
y cuáles son (en la asombrosa época de 1902). Cuántos
discos y partituras de tangos se grabaron por épocas, etc.
La documentación expuesta dice
del baile del tango en los inicios del siglo, coreografías
olvidadas como el taconeo durante la danza, escuelas barriales
y hasta provinciales con coreografia propia, quiénes eran o a
qué estrato social pertenecían los asistentes, qué
consumían en el bar, y sucesión de detalles que el
interesado en la historia del género podrá formarse idea
acabada del multifacético fenómeno llamado tango a poco de
nacer.
Es en lo anterior donde puede
estallar la polémica: Surgen registros del tango danzado en
documentos inimaginables, de precursores y creadores que la
memoria popular no ha tenido la constancia de preservar y que
sólo el historiador atento pudo organizar sus pasos, del
hallarle importancia.
Sin embargo la dirección del
discurso es otro, y no lo ocultan: El tango es una
manifestación cultural y por lo tanto pública, lo cual va a
desembocar en probar que haya tenido alguna vez una etapa
prohibida. Se valen de un pormenorizado análisis documental
sobre academias, prostíbulos, piringundines, bailes
públicos, teatros, cafés, etc., en cinematográfica
sucesión de textos contemporáneos y de situaciones,
concurrentes, de polémicas registradas, entonces, en
teorías de la época, de sus prejuicios, en pintura de
personajes, etc. etc. que son el entorno del tango.
En la sucesión de pesquisas
nos enteran que en 1903 los diaros publicaban avisos de la
afamada casa Breyer de tangos; de ser aristócratas algunos de
sus autores, tales Miguel Torquinst o Elolsa D'Ervil de Silva,
de quienes trazan rasgos biográficos documentales. No faltan
estrellas de época que han trascendido sus nombres, tal el
caso de Linda Thelma, sobre la cual por ejemplo, no hay
biografías ciertas hasta ésta; un Gardel de la primera
época tampoco ha de estar ausente. Han de terciar en la
controversia habida si "Mi noche triste" fue el
primer tango argumental, si es plagio musical y si fue su
aparición una bisagra entre un antes y un después, entre los
tantos asuntos no menos inquietantes.
HÉCTOR L. LUCCI
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