Acomodar

ACOMODAR tiene varias aplicacciones. Una de ellas puede ser la mas actual de todas, conseguir algo por amistad generalmente política, o por medios rastreros, por influencias o coima.

Procede del español "acomodar" que significa colocar una cosa de modo que se adpate a otra, poner en un lugar cómodo.

Joaquín Gomez Bas dice en su poema "La cardíaca"

Te vi serio, diquero, con gran pinta de trompa,
atracando tu bote -!pavada'e checonato!-;
y yo, que te rejuno profundo de hace rato
recuerdo cuando usabas remendao el talompa.

Me saludaste lerdo, medio de cotelete,
vista la mishiadura patente de mi facha;
y pensé que la escuela canera de tu hilacha
te apuntaló el pelecho. Siempre, desde purrete,

recorriste baquiano la cancha facilonga
del ACOMODO, siempre fuiste luz en la conga
de manotear tupido, siempre primero vos.

Minas, guita, hasta honores ¿Y a qué tanta viveza?
Mañana, en la catrera, en la calle, en la mesa,
te chapa la Cardíaca... y adiós.

Tanto grupo para nada.

El ACOMODO no es privativo de nadie. Por supuesto, teniendo buenas vinculaciones es mas facil acomodarse, pero a veces no se sabe cómo alguien aparece ACOMODADO. No le busque explicación.

Beltrán, que vivía en el barrio de las latas, de pronto pelechó y no le pregunten gracias a qué hoy "anda por Corrientes y Esmeralda estribando las polainas"

Cuentan que:

Del barrio de la Latas
se vino pa Corrientes
con un par de alpargatas
y pilchas indecentes.
La suerte tan mistonga
un tiempo lo trató,
hasta que al fin un día
Beltrán se ACOMODO.

Que hizo Beltran para acomodarse?, las viejas comenta: algunas opinan que fue "algún descuido", otros que encontró una vieja con plata, o vaya a saber qué, el caso que Beltran está ACOMODADO.

Dicen que el porteño tiene una facilidad innata para acomodarse, pero ultimamente los provincianos han aprendido bastante y no nos sacan un tranco de poyo, aunque no tengan la pinta del porteño, tienen la picardía del provinciano. Si vienen a Buenos Aires o van a Paris corren con la misma chance. Ya decía Carlos Cesar Lenzi en "Araca Paris" "Tenés la pinta criolla p'ACOMODARTE con la franchuta vieja que va al dancing...

No decía tenés la pinta porteña, decía tenés la pinta criolla, reconociendo en provincianos y porteños la rara habilidad del ACOMODO.

Otra de las acepciones de ACOMODAR es propinar un golpe, dar la biaba.

El personaje del tango "La última" de Julio Camilloni" aquel que busca refugio en una mina de la calle como última esperanza de amor, reflexiona al final del tango.

Pero si la mala suerte me ACOMODA un cachetazo
conque siempre está amagando para hacerme fracasar,
no podré sobreponerme a este último fracaso,
y yo seré como un grillo, muerto al pié de tu rosal.

Aquí el ACOMODO pasa a ser un golpe, un cachetazo de la suerte.

Oscar B. Himschoot
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