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El ACOMODO no es
privativo de nadie. Por supuesto, teniendo buenas vinculaciones es
mas facil acomodarse, pero a veces no se sabe cómo alguien
aparece ACOMODADO. No le busque explicación.
Beltrán, que vivía
en el barrio de las latas, de pronto pelechó y no le pregunten
gracias a qué hoy "anda por Corrientes y Esmeralda
estribando las polainas"
Cuentan que:
Del barrio de la
Latas
se vino pa Corrientes
con un par de alpargatas
y pilchas indecentes.
La suerte tan mistonga
un tiempo lo trató,
hasta que al fin un día
Beltrán se ACOMODO.
Que hizo Beltran
para acomodarse?, las viejas comenta: algunas opinan que fue
"algún descuido", otros que encontró una vieja con
plata, o vaya a saber qué, el caso que Beltran está ACOMODADO.
Dicen que el
porteño tiene una facilidad innata para acomodarse, pero
ultimamente los provincianos han aprendido bastante y no nos sacan
un tranco de poyo, aunque no tengan la pinta del porteño, tienen
la picardía del provinciano. Si vienen a Buenos Aires o van a
Paris corren con la misma chance. Ya decía Carlos Cesar Lenzi en
"Araca Paris" "Tenés la pinta criolla p'ACOMODARTE
con la franchuta vieja que va al
dancing...
No decía tenés
la pinta porteña, decía tenés la pinta criolla, reconociendo en
provincianos y porteños la rara habilidad del ACOMODO.
Otra de las
acepciones de ACOMODAR es propinar un golpe, dar la biaba.
El personaje del
tango "La última" de Julio Camilloni" aquel que
busca refugio en una mina de la calle como última esperanza de
amor, reflexiona al final del tango.
Pero si la mala
suerte me ACOMODA un cachetazo
conque siempre está amagando para hacerme fracasar,
no podré sobreponerme a este último fracaso,
y yo seré como un grillo, muerto al pié de tu rosal.
Aquí el ACOMODO
pasa a ser un golpe, un cachetazo de la suerte. |