Chamuyo

Parla tierna, cariñosa, a sotto voce, endulzándole el oído, parla farolera propia para la conquista, para el trabajo de ablande."El chamuyo cafiolo es una papa" dice el poeta

Palabra gitana, de origen caló "chamullar" que significa conversar.

El poeta es un CHAMUYADOR nato, te engrupe con sus palabras, te alaga el oído, te ablanda los sentidos y te hace el verso.Juega con las palabras, les da belleza musical cuando sabe del arte de ponerle cadencia en la rima.

A veces el CHAMUYO es melancólico, tristón, o como dice Juan Carlos Giusti en su poema "Mediatarde del domingo", descangallado.

Hay un silencio en todo, detenido.
La risa, más allá de la ventana.
En la mesa, el CHAMUYO se desgana
lento, descangayado, mal herido.
Pero según el poeta, en este caso Samuel Linning, nada más
peligroso que el CHAMUYO de un tango.
¡qué soñaba tu almita, mujer,
al oir en la esquina algín tango
CHAMUYARTE bajito de amor?

En el poema de Felipe Fernández "Yacaré", que musicalizó Rivero y que sirve de presentación a nuestro programa el poeta dice:

Se bate, se CHAMUYA, se parola, se parlamenta reo.....y aparecen términos que si bien giran sobre lo mismo, hablar,
no tienen el mismo exacto significado BATIR por ejemplo, es, en una de sus acepciones hablar con franqueza, sin pelos en la lengua, pero lejos está del chamuyo en la orejita de la chuchi que tiene por finalidad ablandar la carnaza para disfrutar del puchero final.

Recuerdo un programa radial que seguramente algún oyente recordará y me dirá como se llamaba en que el personaje le rogaba dulcemente a su amado "En la orejita no, chuchi", frase que después utilizábamos en los round de ablande en casa. Pero nótese que hemos dicho "en una de sus acepciones" porque batir tiene varias de las que ya charlaremos en otro programa.

En el próximo ejemplo el chorro "CHAMUYA con nostalgia" que es una forma de parlar por lo bajo. la poesía es de Eduardo Giorlandini y se titula "Rocho joven" o sea "Chorro joven"

CHAMUYA con nostalgia del talero,
la cachi, el monseñor y la jirafa;
guarda una escarapela de recuerdo,
un corta y diez banderas maturrangas.

Dos ejemplos de aplicación de ambas palabras BATIR y CHAMUYAR lo encontramos en este tango bien lunfa de Celedonio Flores y Eduardo Pereyra "Nunca es tarde"

Recibiste los biabazos de la suerte mistonguera
y a la pucha se te fueron los momentos de esplendor:
de tu percha tan debute, tan jailaife y tan diquera,
perdoná que te lo BATA, no te queda ni el color.

Te viniste para abajo como bafi de italiano,
andás piantao de la gente como gato´e corralón.
Tu CHAMUYO tan alegre, decidor y campechano,
sólo BATE fulería de cadaver ilusión.

CHAMUYAR DE FILO

El chantapufi suele "chamuyar de filo", le charla al sujeto para hacerle el cuento. Es todo un laburo y a veces, como en el caso del soneto de Miguel Tabares "El chantapufi", todo para no pagar un café. Son aquellos que además de chantas, tienen un cocodrilo en el bolsillo, como muy bien los describe Miguel Tabares en su soneto "El chantapufi".

En City Norte tiene mil acciones,
en Boston es gerente ejecutivo,
en Garcas se hizo cargo de un pasivo
del orden de noventa mil millones.

Tiene en vista un malanfio lucrativo,
en trancas sin igual, conversaciones.
Mucha merca. Grandioso. Plantaciones.
Se pianta al Paraguay por tal motivo.

Te CHAMUYA de filo. Se regala
y te quiere ayudar. Bate: me apena
que pierdas ese embarque en Guatemala...

Y te larga con todo:-voy de viaje,
pagá el café, las copas y la CENA.
!Dejé mi cambio chico en otro traje!

Un lindo ejemplo de la verdadera acepción de CHAMUYO lo encontramos en el tango de Enrique Dizeo y Juan Maglio "Pacho", "Copen la banca" cuando dice:

Lo corrriste siempre en yunta con el lince veterano.
Muchos años de servicio en la vida ya llevás.
A tu juego te llamaron si hay bochinche en el pantano
porque sos la zurda linda, la muñeca...Si es en vano
que CHAMUYEN los pipiolos que pegás, pero de atrás...

En este caso CHAMUYAN por detrás, y por supuesto, por lo bajo, tal como debe ser el CHAMUYO.

Volvemos a aquello de "Se bate, se chamuya, se parola..." y tenemos otro cuasi sinónimo de Chamuyo, PAROLA, lo que el diccionario lunfardo define como"Coloquio y también cuchicheo o enlabie;chamuyo excesivo.A veces el punto se engolosina y quema el asado, porque PARLAMENTA, habla hasta por los codos.

Pero no solo se chamuya a las minas, a veces se lo chamuya a Dios.Si queremos que Dios nos haga una gauchada hay que hablarle por lo bajo, casi en silencio, si es posible de rodillas para impresionarlo, porque, además, parece que a Dios le gusta vernos arrodillados, aunque creo que mas bien la posición la inventaron los curas porque a ellos si les gusta vernos de rodillas, como a todos los que tienen poder. Esta posición de estar arrodillado la usa el hombre con los animales amaestrados, sobre todo en el circo con el león , con el elefante, con los perros, con los caballos. Cuando el domador los obliga a arrodillarse la gente goza. Cuando el hombre se arrodilla el que goza es el domador.

Alcides Gandolfi Herrero, hombre que supo ser boxeador y después poeta, en su poema "Plegaria rea", le CHAMUYA a Dios, le suplica, allá por los años 1970, le pide por los desposeídos, por los pibes, por las mujeres. ¡Pobre Gandolfi Herrero! ¡Si hoy viviera!

A mi manera lunfa, che Dios, yo te CHAMUYO
sin saber un comino de rezo y confesión,
por eso a la sordina y sin hacer baruyo
te ortivo estas parolas con toda devoción.

Remanyo tu prontuario por el que sos famoso
rejuno las hazañas que te hicieron cartel,
te sé guapo entre guapos con pedigrée glorioso...
¡Qué Botafogo y Firpo, Cumparsita y Gardel!

En estos entreveros que escolasan tu suerte
los tauras del engaño, de la duda y el mal
salistes bien parado, noqueador de la muerte,
das handicap sin grupo y no tenés rival.

Por esas perfomanses que guardo yo en el mate,
por sobrador de todo, por canchero y por santo,
por eso, emocionado, mi corazón hoy late
decidido a mangarte por los que sufren tanto...

¡Ché Dios!: pulsá los hombres, piantá los berretines
de esos bacanes colos dopados de ambición
pa´que finicien pronto los trágicos festines
de broncas, de miserias, de sangre y destrucción.

¡Ché Dios!: largá una mano, ya que tu mano es buena
a todos los que yiran por las calles del mal,
a esos harapos viejos que la vida condena
dándoles de refugio solamente un umbral.

Por los pibes sin madre, por el desamparado,
por todos los que sudan para poder lastrar,
por esas minas buenas que el amor ha olvidado
y esos enfermos tristes que sueñan con sanar.

Por toda esa mistonga comparsa desahuciada,
que ha perdido la chance, la fe y el corazón,
va mi plegaria rea como última parada
y a mi manera lunfa me juego esta oración.

"Bien pulenta" el tango de Carlos Waiss, Juan D´Arienzo y Héctor Varela, también utiliza en un momento la palabra CHAMUYO cuando dice:

Le escapo a ese CHAMUYO
fulero y confidente
de aquellos que se sienten
amigos de ocasión.

Es curioso como las minas, las intelectuales, las poetas, han captado los valores dialécticos del lunfardo y lo chamuyan con la misma agilidad del hombre, porque a primera vista, o primer oído, pareciera ser que el chamuyo lunfa es propio de varones, pero no, que va, las minas lo dominan como hoy dominan todo, hasta a los maridos.

Elsa Barone Berrino de Barreneche, vasca parece, hace su defensa del chamuyo reo en "En este bulín grande".

En este bulín grande
con un espejo al medio
donde se miran todas
las caras de la suerte,
nació una fabla rante
que muchos abominan
pero que sin pensarlo
CHAMUYAN de repente.

Sin grupo la gilada
en farra y fulerías
se raya el disco yengue
de deschavar la vida
entre vesres y lunfas
y la lengua castiza.

Parla de luz y sombra,
centro, rioba y orilla.
En este bulín grande
donde todos cabemos,
los criollos y los gringos,
los blancos y los negros,
el "tú" marcha del brazo
con el "vos" y al descuido
en "tú tenés" se apilan
para un verbo mestizo.

En este bulín grande
con un espejo al medio
crece la voz del hombre
con fuerza de prodigio
y si esa voz debute
desde el barro ha nacido,
sólo el potien que es piola
dirá si es flor de olvido.

Y ahora una milonguita de Enrique P. Maroni y José Razzano "Tortazos"

Ahora tenés voituré
y usás tapao petit gris
y tenés un infeliz
que te CHAMUYA en francés.

¡Este lunfardo! copa a los poetas aunque se las den de líricos y los transforma en exquisitos alquimistas del CHAMUYO. Y si no junen a Orlando Mario Punzi jactándose de sus compañías lunfas al lado de los clásicos de la fabla castellana. El soneto se titula "Mala junta".

Yo, que admiro la parla leguleya
de Madrid, de Sevilla, de Toledo,
banco también mis versos en el ruedo
del Sur, de Chacarita, de Pompeya.

Junando rimas en la doble gueya
del Siglo de Oro y del CHAMUYO quedo,
oscilo, subo, bajo, retrocedo,
entre Cervantes y la voz plebeya.

Gira -sin más- en mi canyengue credo
Góngora, de la Púa y la Mireya,
sin malicia, sin bronca, sin enredo.

Yo junto, con mi rante melopeya,
las musas de Francisco de Quevedo
y el lunfa tano de Julián Centeya.

Pero el verdadero CHAMUYO es el que utiliza el breon para engatuzar a la fulana,y en esto no hay diferencia sociales, CHAMUYA el chorro, el honesto, el reo, el bacán, el pibe, el viejo, cada uno con su estilo, pero CHAMUYO al fin. Pero no todos saben manejar el CHAMUYO, como le reprocha Enrique Cadícamo en su tango que escribiera con Luis Visca "Compadrón".

En la timba de la vida
sos un punto sin arrastre
sobre el naipe salidor
y en la cancha de este mundo
sos un debil p´al biabazo,
el CHAMUYO y el amor.

Ya lo hemos dicho anteriormente, para el porteño, la elle y la "y" griega es lo mismo, de ahí que a veces, cuando le conviene, sobretodo al poeta para rimar sus versos le escribe CHAMULLO y solucionó el problema tal como hace Enrique P. Maroni en "Apología tanguera".

Tango de triste motivo,
cuando escucho tu CHAMULLO
se queda en mi alma el arrullo
de tus pesares, cautivo.

Pero enseguida vuelve a la "Y" y para CHAMUYARLE al corazón Alberto Vacarezza le hace un tango en colaboración de Enrique Delfino y le dice:

¡Araca corazón!...callate un poco
y escuchá, por favor, este chamuyo!
Si sabés que tu amor es todo tuyo
y no hay motivo para hacerse el loco,
araca, corazón, callate un poco.

Si la huesuda llega y parla, seguramente lo hace CHAMUYANDO, como para no reanimar el fiambre que está cocinando. El CHAMUYO de la parca debe ser dulce, tranquilizador, sin espamentos, con un dejo de cariño en el fondo, amablemente. A una parca gritona nadie le daría bola mandándola al ......... perdiendo de esta forma un cliente que tenía programado para el día de hoy, teniendo que posponer el trabajo para otro yorno y eso a nadie le gusta por muy parca que sea. Por eso llega misteriosamente acorralando el corazón del punto, como en el tango de Antonio Miguel Podestá y Rafael Rossi "Como abrazao a un rencor".

Esta noche para siempre terminaron mis hazañas,
un CHAMUYO misterioso me acorrala el corazón,
alguien chaira en los rincones el rigor de la guadaña
y anda un algo cerca'el catre olfateandome el cajón.

Un muchacho humilde y trabajador le volcó un CHAMUYO bajito y galante y con el milagro de un consonante brotó una armoniosa milonga de amor. "La biaba de un beso" (T) de Enrique Cadícamo y Felix Manuel Pelayo, música de Pedro Maffia.

 

Artículo publicado en la revista CLUB DE TANGO Nro. 42. Lunfardeando por Oscar Himschoot.

 

 

Oscar B. Himschoot
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Argentina