El CHIMENTO es un chisme, así de simple, un
chisme, aunque también puede ser un apellido, existe el apellido
CHIMENTO, vean si no la guia de teléfonos.
El origen de la palabra CHIMENTO no está
determinado y como sobre todo origen incierto se puede barajar
cualquier teoría y todas pueden ser válidas, !Avanti con la
imaginación!
Solari en la estacada, con el cuore de alquilo,
lejos de los chochamus que CHIMENTAN camorra,
como un gil a la gurda que amasijado atorra,
encanutado, estufo, masticaba el estrilo.
Esto decía Luis Furlan en su poema "Love
Story"
Gualtieri en su diccionario del lenguaje
rioplatense define al CHIMENTO como un comntario en voz baja. Dicho en
voz baja en tono normal o gritándolo el CHIMENTO generalmente
contiene una dosis de mala intención. El CHIMENTO es medio retorcido.
Cuando José Pagano le dedicó un soneto a Luciano
Payet, dijo en sus dos tercetos:
Se CHIMENTA sin grupo, mula o trampa,
que un día la cigueña se fue al hampa
y trajo un bagayito...era un muchacho.
Y ortivó la jermu e'la valija:
-Esto no es un pebete ni un botija-
A los drepas le dijo: !Esto es un macho!
En este poema es evidente que hay un mala
intención. Cuando dice "que un día la cigueña se fue al
hampa" el autor pretende hacernos creer en la cigueña y la
cigueña no existe, porque todos sabemos que los chicos nacen de un
repollo.
El CHIMENTO por mas que sea verdad tiene un dejo de
mala intención. Leemos todos los días chimentos sobre pobre gente de
quienes "se chimenta que están en el lavado de
narcodólares", o "en la coima de IBM Banco Nación", o
en la "joda de Espartaco" y después se demuestra
fehacientemente que son inocentes y todo fue solamente un CHIMENTO
Pedro Felipe Oría es un poeta lunfardo que
esribió un soneto que tituló "Uno mas" y que lo
utilizaremos para demostrar la aplicación de esta palabrita
Chimento - 2-
Zopardo que chapaba el marroquero
entraba de zabeca en el chanchito.
Y así fue yorno a yorno como un rito,
que empacó la guitarra en el ropero.
Cuando estuvo pipón, un d'ia cualquiera,
entró a contar los pelpas, el tiñuso.
S'entubó en su jetra rantifuso
trincó el fangote y fue a una financiera.
Un año disfrutó el tanto per chento,
hasta que un turro le batió el CHIMENTO
que los vovis del Banco habían piantado.
No se bancó el tamarro ese cazote,
cachó una soga, se l'ató al cogote
y a la matina apareció colgado.
Los chimentos cuando son verdad resbalam, cuando
son malintencionados le pueden destruir la vida al punto
Nuestro amigo Federico Pedrido dice en su poema
"Palmado"
Murió de alcohol a la sangre.
De barajas a la sangre.
De cigarrillos a la sangre.
De bronca.
Murió apretado
por los chimentos.
Murió cabrero.
El CHIMENTO si bien no tiene condición social,
puede diferenciarse al CHIMENTO del barrio Norte con las habladurías
de Pompeya o las charlatanerías de la Boca, por lo que tenemos que
existiría un CHIMENTO elegante, y un chimentero chabacano, o sea uno
es el CHIMENTO de frac y otro el que se viste de percal.
Sobre este último ilustraremos con unos versos de
Pedro Felipe Oría que en su poema "A otra cosa", dice
utilizando un fino y elegante lunfardo:
En el barrio las guachas, las que la saben lunga
CHIMENTABAN fulero del coso y la fulana,
d'el batían qu'era rocho, veterano en la punga
y qu'eya fue una grua y hoy la va de bacana.
Chimento -3-
El CHIMENTO aparece institucionalizado en el barrio
y es como parte de él, por lo menos así lo dice Cadícamo en su
tango "3 esquinas"
Nada mas lindo ni mas compadre
que mi suburbio murmurador
con los CHIMENTOS de las comadres
y los piropos del Picaflor....
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