Lo bueno de ser mina es esa fiesta
de vida que en el cuerpo nos palpita
y el dulce deshojar la margarita
del sí y el no frente a la especie opuesta.
Es el gozar ser madre a toda orquesta
y esa virtud innata, sibarita,
de escamotearle al choma fuerza y guita
y en lo que dá, manyar lo que le cuesta.
También saber que lo que al punto irrita
es nuestra pretensión loca, funesta,
de no pisar el palo a lo CHORLITA.
Les jode que tengamos en la testa
tal gama de placeres !infinita!
aunque llevemos la bombacha puesta.
Martina Iñiguez "Las unas y los otros"
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