Croto

Este palabra tiene su origen en una resolución del año 1920 del gobernador de la Provincia de Buenos Aires José Camilo Croto por la cual se dispuso que pudieran viajar gratuitamente en los vagones de carga de los trenes del ferrocarril Provincial los desocupados que iban a buscar trabajo a las cosechas. Al principio la gente decía "ahí van los de Croto" lo que con el tiempo se transformó en " ahí van los crotos".

Y como ejemplo de apellidos, a veces utilizados como simulaciones fonéticas viene al caso "escasani" por andar con poca plata y tiene su origen en la famosa relojería; "paganini" el gil que tiene que levantar el muerto; "durañona" el tipo duro y a veces lo contrario de paganini; o "torterolo"por tuerto .

Una de las travesuras del lunfardo es justamente utilizar los apellidos: de ahí que Anchorena sea sinónimo de tipo de guita. Un buen ejemplo es el del tango "Largue esa mujica" que cantara Carlos Gardel y donde el Apellido Mujica viene a resultar ser "mujer".

Si aún estuviera en vigencia la disposición de Croto sería ideal para ser utilizada por los jubilados cuando salen de veraneo. Viajar cómodamente en los techos de los vagones de carga. Después, ya en la zona balnearia podrían dormir en las carpas, a la orilla del mar, mecidos por el romántico sonido de las olas al llegar a la playa. A la hora del mediodía puede hacerse una recorrida por los restaurantes del centro e imaginar un suculento almuerzo contemplado los asados que se cocinan lentamente en las parrillas. Luego es aconsejable sentarse en un banco de la plaza a hacer la digestión y nunca salir a caminar porque el ejercicio después de almorzar le puede provocar trastornos cardíacos. No es el primero que se murió después de comer por hacer ejercicios indebidos. Sobretodo a cierta edad.

Un sinónimo de croto es LINYERA según los diccionarios lunfas existentes. Al linyera lo definen Chiappara como:"trotamundos,acostumbrado a vivir de lo que venga y a las inclemencias del tiempo como buen vagabundo. En cambio Gobello dice: "Bracero, jornalero que, a fines del siglo pasado y comienzos del presente, llegaba de Italia a trabajar en las cosechas y regresaba luego a su país de origen" y como una segunda acepción dice: "Vagabundo que realiza trabajos ocasionales"//

Otra de Gobello: Vagabundo por lo general sucio y harapiento, que vive de lo que le dan o de lo que sustrae. En una palabra, al linyera lo llama chorro sin advertir que los chorros no son necesariamente linyeras. Con lo que no sabemos muy bien si un croto es un linyera o no.

Lo que sí pareciera que se ponen de acuerdo es en su origen italiano, más exactamente del piamontés "lingéra" que vendría a ser una pandilla de vagos, aunque hay quien sostiene que podía ser de origen inglés "lingerer" que significa que se detiene o demora, origen bastante dudoso.

Pero veamos la definición de Pedro Felipe Oría en su poema "Croto":

Tenía reventada la croqueta
cuando tiró la cruz. Fue su destino
ser atorrante y pedalear caminos
con su cansino andar de vagoneta.

Piantó sin dar las hurras, lo más choto,
luego de embagayar cuatro sonceras

en un placar mistongo de arpiyera
y al poco tiempo se graduó de CROTO.

Hoy veterano del dolce farniente,
cubierto por la mugre y por los tentes,
reparte su desprecio a la marchanta.

Porque él nunca oyó hablar de un vencimiento,
ni pagaré, ni un volador, son cuentos,
si él apoliya feliz donde le canta.

Los puristas del lunfardo a veces confunden el CROTO con el atorrante y lejos está el CROTO de ser tal, el CROTO no le saca el bulto al laburo, vive de cosecha en cosecha, gira de acá para ayá buscando un mango, el atorrante, el vago o el linyera practican otra filosofía de vida, más cómoda, más de la banana.

Pero eso sí, el día que el CROTO se esgunfia de ser explotado podría pasar a la categoría de vago y con el tiempo hasta llegar a ser linyera. Esto es lo que los sociólogos clasifican muy sutilmente de clase baja, baja alta, media baja, media alta, etc. etc. y que a la larga uno nunca sabe a ciencia cierta a que categoría social pertenece y es entonces cuando la duda a uno lo invade. ¿Seré clase media?, o acaso ¿seré clase media baja?, ¿o habré descendido a la clase baja alta?,¿o simplemente seré clase baja? Estaré más cerca del croto que del atorrante? o ¿mi destino será ser linyera? Por ahora soy un híbrido. JUBILADO, estado que hasta hoy no entra dentro de la clasificación de los sociólogos.

A veces el poeta es duro, pero no es que el poeta sea realmente duro, la realidad es dura, por eso Luis Alposta no puede escapar a la realidad que lo llevó un día a escribir un poema a EL JUBILADO.

Fue un viento de vigilia el que lo trajo.
Quedó varado en un rincón del feca.
Le habían afanado hasta la bronca,
lo habían revoleao...y salió seca.

Cómo no habría de quedar pagando,
en actitud entre siniestra y mansa,
si después de yugar toda una vida
acabó por morfarse la esperanza.

Ya no tiene ilusiones que ponerse.
Su fe la desinflaron de un plumazo,
y hoy anda con lo puesto, su esqueleto,
llevando un cacho e´nada bajo el brazo.

Los CROTOS modernos no viajan en el techo o en los vagones de los trenes de carga, patean de un lado para otro siguiendo la ruta que les marca CLARIN CLASIFICADOS sin siquiera tener la esperanza de conseguir un conchavo en las cosechas. Los CROTOS modernos juntan orina en las colas matutinas con la esperanza de sacar el loto de un laburo de cuatrocientos pesos.

Los CROTOS viajaban de una provincia a otra para levantar las cosecha y abrigaban la esperanzas de ser un día clase baja o clase baja alta, los CROTOS modernos abrigan la esperanza de no llegar a ser vagos, vagonetas o linyeras y que alguien les cante:

Querés que me deschave y digas quien sos vos?
Vos sos che VAGONETA el que atrasó el reloj.

El CROTO viene a ser el primer escalón en la escala del laburante, pero no del vago, ni del esquenun, ni del pelandrún, ni siquiera del reo, del rantifuso o del linyera. No hay que confundir el que quiere laburar con el que le escapa al laburo.

Al linyera en cambio, como dice Ricardo Ostuni en su soneto "Poema" le gustaría cazar de nuevo el bondi por la vía y yirar y yirar toda la yeca":

Yo debo confesar sin hacer cuento
igual que un canta claro frente a un tira:
tengo alma de reo, a mí me tira
mucho más el barro que el cemento.

Y es bueno deschavarlo en el momento
en que por ambición tengo en la mira
dejar, sin un tapujo ni mentira
este broli como mi testamento.

Tengo alma de reo. Me gustaría
cazar de nuevo el bondi por la vía
y yirar y yirar toda la yeca
mientras voy caminando con asombro
como un LINYERA con la noche al hombro
clavando generala en algún feca.

Pero existe otra acepción de linyera y es el atado de ropa o la ropa en general. A último momento mi amigo Zamboni me acercó un poema anónimo que le recitaba su padre donde aparece la palabra linyera como: "Efectos, bienes de la persona pobre".

Te mando negra esta carta
y espero que al recibirla
no vayas a maldecirla,
manyo que te tengo harta
porque comprendo muy bien
no me he escurrido recién.

Pero hoy te vengo a batir
que no es posible vivir
para llevar este tren.
Resulta que la otra noche
yo me encontraba algo enfermo
vos rajastes a Palermo
acamalada en un coche.

Apenas te hice un reproche
a tu llegada al bulín,
se armó una de San Quintín.
Querías tener razón,
no sé con qué pretensión
tenés ese berretín.
Y al final ¡qué tanto aguante!
y tanto servir a uste
hace rato te juné
que no sos la misma de antes.

En fin, tomate el espiante
y prepará tu LINYERA
piantá pa otra madriguera
donde el amor nuevo brota
que yo no te doy pelota
por rantifusa y cabrera.

Pero los tiempos han cambiado, gracias a Dios, como se dice comúnmente. Croto no tenía su versión femenina CROTA, por supuesto, aquel era un mundo machista. En cambio hoy, gracias a la sensibilidad a la que ha sabido llegar el hombre y a la creación de los "Derechos Humanos", no solo existe el masculino CROTO sino que se ha logrado integrar la familia de los CROTOS, el CROTO, la CROTA y por si fuera poco los CROTITOS y se puede observar el peregrinaje diario por las calles de Buenos Aires, de los CROTOS yendo de un lado para otro esperanzados en descubrir la cosecha en la que puedan ganarse "el morfi diario", que es lo menos que puede pretender una familia en una era de "conquistas sociales". Si bien hasta ahora el ser CROTO era privilegio de hombres yo sugiero que la Academia Porteña del Lunfardo incorpore las acepciones CROTA como mujer del CROTO y CROTITO, hijo del CROTO y la CROTA.

 

Las  viñetas del "croto" y el linyera que ilustran esta página fueron publicadas en la revista "Caras y caretas". La caricatura de José Camilo Croto. fue realizada por el "mono' Taborda.

Artículo publicado en la revista CLUB DE TANGO Nro. 45. Lunfardeando por Oscar Himschoot.

 

 

 

Oscar B. Himschoot
    Paraná 123 5to. Piso Of.114
    (1017) Ciudad de Buenos Aires
Argentina