La palabra proviene del
genovés "pivetta" (con dupie ti o sea con doble te) se supone que la pebeta
anda alrededor de los quince abriles, "la niña bonita" según aclara Chiappara,
dice el autor uruguayo en su original manera de definir las palabras lunfardas: "Esta
criatura angelical o pimpollo pronto a florecer se la conoce como encantadora pollita y
menos delicadamente como "buen carozo", "pitusa",
"moncheri".
Mas friamente, quizá imposibilitado de
ser más explícito como Académico que es, Gobello la define simplemente:
"Muchacha", pero creo yo, salvo mejor opinión, que una pebeta merece una
definición más amplia, más abundante.
Yo tuve un buen amigo, fallecido él hace
algunos años, se llamaba Juan Carlos Reami, dejó un libro de poesía "Luna de
papel" y de él rescato un poema "Adiós al último tranvia", que como él
"se fue una noche desparramando estrellas", en el que utiliza la palabra PEBETA
la que aprovecho para citarlo como ejemplo. No es un poema lunfardo propiamente dicho,
solo se advierten la palabra en cuestión y la expresión "cinco guitas" pero es
mas que suficiente para recordarlo.
Adiós quiero
decirle al último tranvía,
el que se fue una noche, desparramando estrellas,
sobre ruedas de luna y vías de cenizas,
salvavidas de sueño y bancos de madera.
El andar de tu
ruido no molerá más piedras,
y ya no habrá más "troles" donde embocar rueditas
ni más esquinas pobres que te cuenten sus penas,
ni más boletos blancos que cuesten cinco guitas.
Los adoquines
grises no adornarán su brisa,
ni mirarán tu número las PEBETAS del barrio,
no subirás la cuesta de Corrientes angosta,
por Esmeralda al Norte se perderá tu paso.
Quisiera que
algún día pasaras a mi lado,
subirme yo de apuro, colgarme de tu estribo,
y que el guarda me cobre el boleto más largo,
y apretarnos las manos como viejos amigos. |
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Los linguistas se
extienden en la definición de pebete que conlleva otras derivaciones que pebeta. Un
pebete puede ser un sandwich hecho con pan de viena y también lleva ese nombre el propio
pan, define Teruggi, y Gobello agrega el término en su acepción delincuencial: Bolsillo
pequeño delantero del pantalón, asegurando que proviene de la "pasta hecha con
polvos aromáticos, que al quemarse exhala un aroma muy fragante". Personalmente no
le encuentro la relación, pero, como diría Borges, "perdone Gobello mi
ignorancia".
Y ya que estamos con el bolsillito
diremos que un sinónimo es "chiquilín". Y al soslayar a la pebeta,Gobello, no se por qué motivo, se
pierde la oportunidad de destacar el presunto origen genovés que le atribuye Chiappara.
PEBETA junto con Mina y quizá algunas
pocas otras es una de las palabras más mencionada en los tangos. A la pebeta la
encontramos en una lista interminable de tangos que no voy a mencionar ahora porque
resultaría tedioso, pero sí diré que el tanguero supo ser generalmente muy amable con
las PEBETAS y la comparó con un sol, como en el tango "Muchaco" de Celedonio
Flores y Donato:
Decime,
si en tu vida pelandruna
bajo la luz de la luna
o si no bajo un farol,
no te has sentido poeta
y le has dicho a una PEBETA
que era mas linda que un sol.
O el de
Gardel y Le Pera "Mi Buenos Aires querido":
El farolito de la
calle en que nací
fue el centinela de mis promesas de amor.
Bajo su quieta lucecita yo la ví
a mi PEBETA luminosa como un sol. . |
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Y hoy tenemos a dos
PEBETAS, flor de PEBETAS, una de ella cancionista y la otra poeta, "pebetas luminosas
como un sol" copiando a Le Pera: Silvana Grégori y nuestra ya conocida y repetida
poeta Martina Iñiguez.
Han lanzado al mercado un Compact "Silvana Grégori una
arrabalera de hoy".
Silvana cantando y la colaboración de Martina leyendo algunos de sus sonetos.
Decime Martina, ¿cuales serían, según
vos, los consejos de una madre a una hija?
Nena, no te quejés si tu
dorima
cuando está en casa jode tenazmente
porque es metido, roncador y encima
si no le pica el bagre está caliente.
Juná lo positivo que lo anima,
el ansia de triunfar rapidamente
antes que la vejez su andar deprima
y entre a perder vigor en la pendiente.
Pensá que el pobre
banca tres laburos
mientras vos disfrutás de la opulencia
de una calma hogareña y sibarita.
Mi madurez transita otros apuros
que cuando se les picha la potencia
ya no hay manera de sacarles guita.
Y Silvana nos dirá los consejos de una
"zorra vieja" a una PEBETA ¡Atenti PEBETA!
Cuando estés en la vereda y te fiche un bacanzo
vos hacete la chitrula y no te le deschavés;
que no manye que estás lista al primer tiro de lazo
y que por un par de leones bien planchados te perdés.
Cuando vengas para
el centro caminá junando el suelo,
arrastrando los fangullos y arrimada a la pared,
como si ya no tuvieras ilusiones ni consuelo,
pues si no dicen los giles que te has hechado a perder.
Si ves unos
guantes patito, rajales;
a un par de polainas rajale también...
A esos sobretodos con catorce ojales
no les des bolilla porque te perdés.
A esos bigotitos de
catorce líneas
que en vez de bigotes son un espinel...
Atenti, PEBETA; seguí mi consejo.
Yo soy zorro viejo y te quiero bien.
Bajate la pollera por donde nace el tobillo
dejate crecer el pelo y un buen rodete lucí;
comprate un corsé de hierro con remaches y tornillos
y dale el olivo al polvo, a la crema y al carmín.
Tomá leche con
vainillas y chocolate con churros
aunque estés en el momento propiamente del vermut...
Después comprate un bufoso y cachando al primer turro
por amores contrariados le hacés perder la salud. |
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Además de un sol ¿qué
puede ser una PEBETA?, una flor. Y el poeta tanguero, baboso como todo hombre ante la
presencia de una PEBETA le canta:
Era mi PEBETA una
flor maleva
más linda que un día dorado de sol,
trenzas renegridas, mirada que ruega
boca palpitante de fuego y amor.
No contento con los versos de
"Recuerdo Malevo", Alfredo Le Pera vuelve al ataque esta vez con Mario
Batistella y con la excusa
de pintar el "barrio plateado por la luna",en "Melodía de arrabal",
aprovecha para revolearle otro piroto a la pebeta.
Hay un fulle que
rezonga
en la cortada mistonga
mientras que una PEBETA,
linda como una flor,
espera coqueta
bajo la quieta
luz de un farol.
Los lunfardos a veces son retorcidos
de la acepción francesa "grisette" que significa literalmente
"obrerita", pasan directamente a denominar griseta a "la joven de
condición humilde que ejerce la libertad sexual". Mamuasel Ivonne era una PEBETA que ya a su edad "animaba las fiestas de Les
Quatre Arts". ¿Como con esa largada no iba a llegar a la raya siendo Madame?
Mamuasel Ivonne era
una pebeta que,
en el barrio posta del viejo Montmartre,
con su pinta brava de alegre griseta
animó las fiestas de Les Quatre Arts.
Era la papusa del Barrio Latino
que supo a los puntos del verso inspirar...
Pero fue que un día llegó un argentino
y a la francesita la hizo suspirar.
Madame Ivonne,
la cruz del sur fue como el signo,
Madame Ivonne,
fue como el signo de tu suerte...
Alondra gris, tu dolor me conmueve,
tu pena es de nieve...
Madame Ivonne...
Han pasao diez años que zarpó de Francia.
Mamuasel Ivonne hoy sólo es Madam...
La que al ver que todo quedó en la distancia
con ojos muy tristes bebe su champán.
Ya no es la papusa del Barrio Latino,
ya no es la mistonga florcita de lis,
ya nada le queda...Ni aquel argentino
que entre tango y mate la alzó de Paris...
Pero Martina Iñiguez supo expresar mejor
que yo su opinión de esa tal Mamuasel Ivonne:
En principio está
muy claro que la mina era francesa
y yiraba su belleza cotizándola muy caro.
Enganchó un bacán preclaro rondando el Barrio Latino.
El punto era un argentino que a Buenos Aires la trajo,
después, esgunfio del Bajo se rajó de su destino.
Lo que sigue es un balurdo aún sin desentrañar
que por rima, por azar, tiene un desenlace burdo.
No sé si burdo o absurdo y de ribetes extraños.
Se piantan sin más diez años, la minusa ya es Madam,
bebe triste su champán y todo se fue a los caños.
Yo me pregunto ¿por
qué? si diez años no son nada,
no puede estar acabada y escabiar champán frapé.
Luce un empilche chipé porque ya no es más mistonga.
Y la sigue con la conga que abrazara de PEBETA
cuando tiró la chancleta y se dió a vivir de ronga.
De ahí a que no queda nada hay como de aquí a Paris.
¿Por qué no darle un mentís a una historia tan trillada?
Pienso que fue una chingada y no me digan que miento.
Porque la naifa del cuento fifa, escabia y tiene guita.
¿Esta tristeza contrita, no será solo un invento?. |
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Domingo Greco escribió
un tango " A mi ñata" y la sola presencia de la pebeta le trastorna la sesera a
punto tal que lo lleva al extremo de tener ganas de casarse.
Quien pudiera ser el dueño
de tan hermosa PEBETA
con su melena repleta
de ondulaje natural.
Nunca he visto a otra igual
ni que pueda compararse
si dan ganas de casarse
con esa mujer ideal.
Por supuesto que el punto ni se imagina
que esa pebeta angelical pueda llegar a ser con el tiempo una:
flaca, dos cuartas de cogote
y una percha en el escote
bajo la nuez;
chueca, vestida de PEBETA,
teñida y coqueteando su desnudez.
Y a esa que fue en otros tiempos "la
dueña del bulín" se me ocurre preguntarle:
Decí si no quisieras volver a ser
PEBETA.
Hacele una gambeta al medio centenar
Nicanora se ha pasao tu cuarto de hora.. |
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Es un
bicho la mujer
que yo aquí no la destapo
porque tiene el corazón
como barriga de sapo.
Tanto el hombre como la mujer pueden ser
buenos o malos, fieles o infieles. Parece ser que es verdad aquello de que "es al
ñudo que lo fajen al que nace barrigón". Por eso, a pesar de su presumible inocencia juvenil, la PEBETA
puede hacerle ojitos a otro mientras el jovato confia en la fidelidad de la piba.
Yamandú Rodriguez escribió el tango
"Toque de oración":
Don Batista en camiseta
fuma la pipa y detrás de él
cambian guiñadas su PEBETA
con un alferez del cuartel.
No viene mal
escuchar el consejo del poeta:
Dejá las PEBETAS para los muchachos
esos platos fuertes no son para vos.
y enfundá la mandolina. |
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El amor de una PEBETA
es, por lo general, el más puro, el más duradero, lamentablemente el tiempo todo lo
deteriorá.
El metejón juvenil no advierte defectos
ni los imagina, se ama con "un amor cándido de adolecente, se ama timidamente como
nadie amó jamás"
Soy la PEBETA más
rechiflada
que en el suburbio pasó la vida
soy la percanta que fue querida
de aquel malevo que la amuró.
Soy el orgullo del
barrio entero,
tengo una efe que es mi ilusión,
pues soy criolla, soy milonguera,
quiero a mi hombre de corazón
Arrabalero Tango de Eduardo Calvo y Osvaldo Fesedo.
Por eso, cuando pasan los años y el
punto se quiere tirar una cañita al aire, la mina, que con el tiempo se puso menos comprensiva se
despacha con:
No olvides que nos une el casamiento,
el cura nos bendijo "de por vida"
yo siempre fui una naifa muy cumplida
y ahora me venís con ese cuento.
Todo lo que me diste, te comento,
lo tengo bien sujeto por la brida,
mirá que si rajás, en esta huida
dejarás pilchas, guita y aposento.
No seré yo quien caiga en la
batida,
bancate la verdad sin aspamento
y aprontate para una despedida
Con mis años, ¿a quién le saco vento?
Calmate, no tenés otra salida,
o largás esa mina o te reviento. . |
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