Abacanado

El que se las da de bacan, de tipo con plata, de persona distinguida por su sólida posición social. Ya veremos oportunamente en detalle las condiciones del bacan, que tiene un vesre, "camba", pero que no cabe en la acepción que nos ocupa.
Puede ser aplicado tanto al hombre como a la mujer: "abacanada", "abacanado", pero se puede llegar a hacerlo extensivo a distintos objetos, como en el caso del "Soneto 1o." de Emilio Di Sandro, que abacana a su viola, "viola abacanada"
 
Si yo fuese un chaludo batemusa
y vos una percanta regalada
la roncha de mi viola abacanada
dedicaba a tu pinta dequerusa
 
Pero Guillermo Aleu (h), como veremos más adelante en el ejemplo del tango "Margot", la mina se abacana, no importa por qué camino, ni utilizando que medios. Veamos el soneto "Con sope propio y checo", de Aleu (h) caso típico de mina "abacanada"
 
La mancusé, era grela de falopa,
con tendencia al patín por la payasa,
que se fajaba cuando estaba en casa
chornando il vero sueño de ir a Europa.
 
Algún shusheta fanfa, copa a copa
le laburó el balero: no seas grasa,
agrandate, pebeta, a ver qué pasa
si la vas de oficial y no de tropa.
 
Se la piyó a la gurda, manco dilo,
peinando por Juncal hasta Quintana,
hizo del yiro el fato de costumbre.
 
Algunas chenos eran cinco al hilo,
y no paró hasta ser la gran bacana
con sopi propio, checo y servidumbre! 
Se nace bacan, para lo cual hay que tener papis con guita o se hace bacan, se abacana, como la pelandruna abacanada del tango
 
No solo la mina no mide los medios ni evita ningun camino para abacanarse.
 
 
Mas de un poligriyo conocemos que se abacano de la noche a la mañana, salio en las revistas de moda haciendo alarde de su departamento en la Torre de Palermo, se paseo como gran señor en los calabozos "bip" de Caseros y salio antes de tiempo tan bacan como habia entrado.
Lo unico de bacan que habia lucido hasta ese momento era un segundo apellido homonimo a la calle de los cines del centro
 
Ejemplos de abacanado hay muchos en la vida y en el tango y la milonga.
Es el caso de la mina de la milonga "Tortazos" de Maroni y Jose Razzano
 
No te hagas la restacuer
desparramando la guita,
baja el copete m´hijita
pero si sos mas manyada
que el tango La Cumparsita
 
No podemos resistir la tentacion de leer uno de los sonetos que pertenecen a la antologia del lunfardo:
"Packard" de Carlos de la Pua
Es el caso de la mina de procedencia bacana que se viene en picada como barrilete sin cola
 
Era una mina bien, era un gran coche
era un Packard placero,era una alhaja
auto que siempre trabajo de noche
llevando siempre la bandera baja.
 
Pero un día la droga la hizo suya
y en vez de cargar nafta,echo morfina
y cerrando el escape por la buya
se fajaba de bute en cada esquina.
 
Ayer la vi pasar...iba dopada
y me sentíyo, curda, un Santo Asis,
al ver que de su pinta abacanada
 
 
pinta que fuera de auto de parada
solo queda, cual resto de chocada,
con los cuatro fierritos del chasis
 
Es en el tango "Margot", de Celedonio Flores y música José Ricardo, en el que el poeta da una idea justa de la otra mina abacanada, la que salió de ser una pelandruna y se le subieron los humos a la cabeza, situación arto frecuente que no siempre habla bien del cerebro de la dama en cuestión
 
Se te embroca desde lejos, pelandruna abacanada,
que has nacido en la miseria de un convento de arrabal...
Hay un algo que te vende, yo no se si es la mirada
la manera de sentarte, de charlar o estar parada
o ese cuerpo acostumbrado a las pilchas de percal.
 
Ese cuerpo que hoy te marca los compases tentadores
del canyengue de algún tango en los brazos de algún gil,
mientras triunfan tu silueta y tus trajes de colores
entre risas y piropos de muchachos seguidores
entre el humo de los puros y el champagne de Armenonville.
 
Son mentiras, no fue un guapo haragán y prepotente
ni un shofica veterano el que al vicio te largó...
Vos rodaste por tu culpa y no fue inocentemente...
(Berretines de bacana que tenías en la mente
desde el día en que un magnate cajetilla te afiló!
 
Yo recuerdo, no tenías casi nada que ponerte.
Hoy usás ajuar de seda con rositas rococó...
Me revienta tu presencia...
Pagaría por no verte...
Si hasta el nombre te has cambiado como has cambiado tu suerte:
ya no sos mi Margarita;
ahora te llaman Margot.
 
Ahora vas con los otarios a pasarla de bacana
a un lujoso reservado del Petit o del Julien...
Y tu vieja, pobre vieja, lava toda la semana
pa´poder parar la olla, con pobreza franciscana,
en el triste conventillo alumbrado a querosen
 

 

Oscar B. Himschoot
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