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En "Gil de
feria" tango de Vilanova, la mina quería pelechar, lo tenía
esgunfio el rancho arrabalero, se ACOPLO a un punto que calculó
la podía guiar por el buen sendero de la milonga hizo
el bagayito y se las picó p'al centro.
De algún rancho
arrabalero
te espiantaste en mala hora
y con cuatro pilchas locas
te viniste a la ciudad.
Te ACOPLASTE a un engrupido
que te llevó de ladero
y en el mar de la milonga
empezaste a navegar.
En el tango de
Lorenzo "Uno y uno" encontramos al punto venido abajo,
que de aquellos saques de cincuenta ganadores y almuerzos en el
Julien ya no queda nada
Y hoy, si no te
ve ninguno,
te ACOPLAS con uno y uno.
!Qué distinto era tu tren!
ACOPLARSE en el
sentido de agregarse sin permiso, de sotoboche, de colado, lo
encontramos en el poema "El curdelón" de Yacaré
El que la escabia
fuerte en los fondines
se ACOPLO pa correrla de garufa.
Porque es curdo de tebu que no bufa
aunque le soplen cuatro copetines.
También suele decírsele ACOPLADO a
la mina grandota, medio camión, medio ropero, o al que va de
arrastre, como acompañante de un personaje, buscando hacerse
notar entre su séquito,como si eso le diera la importancia que no
tiene.
Artículo
publicado en la revista CLUB DE TANGO Nro. 40. Lunfardeando por
Oscar Himschoot. |