Chambergo, funghi, gacho

CHAMBERGO, FUNGHI, GACHO son todos sombreros, pero cada uno con una característica especial.

El CHAMBERGO es un sombrero de ala ancha, elegante como todos los sombreros. José Gonzalez Castillo escribió varios sainetes. En uno de ellos "Entre bueyes no hay cornada" uno de sus personajes, Mamerto, recuerda cuando Filomena lo elogiaba y le cantaba.

¿Quien se te resiste a vos
cuando venís de parada y
le hacés una dentrada
de esas que no se ven dos?
Con esa palabra ardiente
y esa labia de dotor
y ese CHAMBERGO cantor
requintao sobre la frente... .

El CHAMBERGO requintado es el ladeado,hechado sobre un ojo. y un CHAMBERGO cantor es un sombrero bonito.

FUNGHI proviene del genovés FUNGO que significa Hongo y es un sombrero de ala corta. Hubo una marca de sombreros "Masera" de ahí viene la cita que hace Homero Manzi en Milonga del 900 .

Me gusta lo desparejo
y no vopy por la vedera
uso FUNGHI a lo Massera,
calzo bota militar.

El hombre del suburbio siempre fue compadrón en el vestir, sabía dejar sus buenos patacones para empilchar bien, funghi, lengue, pantalón bombilla, zapatos de taquito alto, o como decía el milonguero, bota militar, chaleco bordado, etc. etc. pero hoy nos ocupa el funghi.

"Lunanco" el personaje de Yacaré cayó en cana y al salir vivió tirado y del mangaso, por eso:
Un día se agenciaba algún vestuario
un FUNGHI fulería o unos tamangos
y así se la pasaba como otario
fumando puchos o silbando tangos...

Epoca en que el sombrero era una parte imprescindible del vestuario, Basta ver una fotografía de ese entonces en una cancha de foot ball y los espectadores todos cubrian sus cabezas, con un sombrero, una gorra, una boina o un pañuelo atado en las puntas.

Lo dice Pascual Contursi en "Ventanita de arrabal":

En el barrio Caferata
en un viejo conventillo,
está la piba esperando
que pase el muchacho aquel.
Aquel que solito
entró al conventillo
echado en los ojos
el FUNGHI marrón.

No quiero ni pensar que hubiera pasado si el mozo se hubiera presentado sin FUNGHI.

En principio no la hubiera podido saludar escapelándose la sesera, que era una forma elegante y respetuosa de atracar a la mina. Por supuesto hoy las cosas han cambiado, no hay funghi, no hay elegancia ni hay respeto para atracar. .

Y vamos a la tercera acepción de sombrero, el GACHO GRIS, que era un Funghi de ese color muy pintón y elegante.

Nadie mejor que Barthé y Alejandro Sarni para describirlo en su tango "GACHO GRIS".

¡Gacho gris!... compadrito y diquero
fiel testigo de un tiempo de farra,
siempre fuiste mi buen compañero
a quien nunca he podido olvidar.
Requintado y echado a los ojos,
te llevaba en mis noches de taita,
y hoy la moda tan llena de antojos
te ha traido de nuevo a tallar
GACHO GRIS, arrabalero
vos triunfaste como el tango
y escalaste desde el fango
toda la escala social.
Ayer solo el compadrito,
lo llevaba requintado,
pero ahora, FUNGHI claro,
sos CHAMBERGO nacional
Desplazado a una vida tranquila,
voy pa´viejo entregado a la suerte,
y por eso he llorado al tenerte
gacho gris, otra vez junto a mi...
Es verdad que ya estoy maturrango
para usarte lo mismo que antaño,
sin embargo contigo y un tango...
¡me parece que vuelvo a vivir!

Y lo rematamos con un ejemplo que contiene las tres acepciones que hoy tratamos. Con todo respeto me escapelo el FUNGHI y me despido. .

Oscar B. Himschoot
    Paraná 123 5to. Piso Of.114
    (1017) Ciudad de Buenos Aires
Argentina